Se han publicado muchas historias curiosas después del desclasificación de algunos de los documentos en el Science and Technology Directorate de la CIA.
Como la que nos encontramos en los tiempos de la guerra fría, en la que cualquier estrategia para espiar al enemigo era buena, una de las más curiosa fue emplear un gato como espía, el pobre felino fue intervenido quirúrgicamente para implantarle un micrófono en la cola haciendo de antena y así ser utilizado como espía ambulante en cualquier lugar y situación.
El proyecto llamado “Acoustic Kitty”, desgraciadamente termino mal para el pobre gatito que murió atropellado por un taxi en la primera prueba.